Cómo Defenderse de los
Ladrones
de Autos
El modus operandi de los ladrones de automóviles es
tradicional en la mayoría de las ocasiones: primero fuerzan la puerta,
después rompen el bloqueo del volante y terminan haciendo un puente para
arrancar el motor.
Sin embargo, la creciente incorporación de sistemas
electrónicos antirrobo, fundamentalmente inmovilizadores y alarmas, ha
complicado el trabajo a los amigos de lo ajeno. Pero no hay que
descuidarse, porque también ellos hacen uso de las nuevas tecnologías
para cometer sus fechorías. Los hay incluso tan preparados que utilizan
sofisticados chips para seguir y localizar al vehículo que quieren
capturar, aprovechando el momento más oportuno y seguro para sustraerlo.
Toda precaución es poca ante especialistas que
tardan menos tiempo en abrir la puerta de un coche que su propietario
con la llave. A continuación le damos todos los consejos para proteger
mejor su automóvil y lo que contenga.
Prevención
Desde el momento que sube al coche hay que cerrar
los seguros de todas las puertas y no abrir totalmente las
ventanillas. Como es lógico, a la hora de dejar el vehículo es
de obligado cumplimiento cercionarse de que está bien cerrado
y de que se ha bloqueado el volante. En estas circunstancias,
más vale perder cinco minutos buscando aparcamiento en un
lugar transitado que estacionar en un sitio aislado y con poca
luz. En el caso de dejarlo en un estacionamiento, jamás olvide
llevarse el boleto; olvidarlo en el interior del coche es
darle todas las ventajas al ladrón.
Hay que evitar colocar objetos a la vista, y mucho
más si son de valor. Si no puede llevarlo consigo, ocúltelo en
un sitio no visible, pero siempre atento a que no esté siendo
observado. También hay que tener cuidado con algunos hábitos
cotidianos que pueden complicarnos la vida. Por ejemplo,
llevar la dirección de casa en el llavero le da una valiosa
pista al ladrón, lo mismo que esconder la segunda llave del
coche en la parte interior del parachoques
o en la rueda de repuesto, algo de lo que desgraciadamente se
ha arrepentido más de uno.
Por último, nunca deje las llaves puestas en el
contacto de arranque cuando se baje del coche, ya sea para
comprar el periódico o para repostar. Éstas son ocasiones que
no desaprovechan los cacos para hacerse con su botín fácil y
rápidamente. En este punto también hay que citar prácticas
cada vez más habituales, como la falsa avería de otro vehículo
para atracar a quien se detiene o provocar un pequeño
accidente. Hay que tener presente que están proliferando los
robos de coches, algunas veces con violencia, tras amenazar al
conductor a que abandone el vehículo cuando se ha detenido,
por ejemplo, en un semáforo.
Disuación
La solución más eficaz para evitar
el robo es la presencia de un inmovilizador electrónico del
motor. Casi todos los automóviles modernos equipan este
dispositivo de serie. En los que no lo tienen se puede
instalar por muy variados precios.
Un buen complemento a los inmovilizadores son las alarmas luminosas y sonoras, aunque
también es cierto que cada vez menos gente hace caso cuando se
activa una. De cualquier modo, sirven para ahuyentar, lo mismo
que los antirrobos mecánicos que, a pesar de ser muy
vulnerables, ponen mayores dificultades a los ladrones. Hay
métodos muy sencillos y económicos para ponérselo más difícil
todavía. Éste es el caso de los cristales, que por un módico
precio se pueden grabar con la matrícula del coche o con el
número de bastidor, lo que puede resultar muy disuasorio para
quien piensa desguazar el vehículo ajeno. Lo mismo se puede
decir de los adhesivos que advierten de que el automóvil
incorpora alarma o un equipo de sonido con código antirrobo.
En determinadas circunstancias, es mejor llevarse la
documentación del vehículo a casa y dejar la guantera abierta,
para demostrar que en su interior no se guarda nada, y si el
equipo de sonido tiene la carátula desmontable, nunca la deje
puesta si no se encuentra en el interior del coche.
Lo Último
La más moderna tecnología aplicada
a la seguridad del coche tiene resultados altamente
satisfactorios. El único problema es que no todos los sistemas
son operativos y, además, su precio resulta casi prohibitivo.
Entre los últimos adelantos en la materia destaca la
localización del vehículo por satélite utilizando la red de
telefonía móvil. Asimismo, las alarmas silenciosas que
advierten a la polícia de la sustracción del coche son
realmente eficaces, pero cuestan unos US$650, además de una
cuota mensual de otros US$28. El colmo de la sofisticación es
un dispositivo que, a partir del teléfono móvil, es capaz de
detener el funcionamiento del motor a distancia si el coche ha
sido robado. Su precio asciende a más de US$1,650.
Por si todo esto no fuera
suficiente, hay que tener claro qué hacer en caso de que el
automóvil haya desaparecido. Lo primero, y cuanto antes,
porque en esas circunstancias el tiempo juega a favor de los
delincuentes, es denunciar el robo a la polícia o a la Guardia
Civil. Posteriormente, hay que comunicarlo a la compañía
aseguradora.
También se puede recurrir para
su localización a asociaciones de taxistas o empresas
especializadas en encontrar automóviles que han sido robados,
muchas de las cuales operan también en el extranjero. Un
requisito necesario debido a la proliferación de bandas
organizadas que se dedican a sustraer automóviles en España -undamentalmente
coches de lujo y vehículos todoterreno-para exportarlos a los
países del este de Europa o del norte de África.
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